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Hueso etmoides

hueso etmoidal

hueso etmoides

El hueso etmoides (etmoidal) es un pequeño hueso desapareado, ubicado en la línea media del cráneo anterior, el aspecto superior del cráneo que encierra y protege el cerebro. El término ‘ethmoid’ proviene del griego ‘ethmos’, que significa tamiz. Esto se refleja en su estructura ligera y esponjosa.

Anatomía

El hueso etmoides es uno de los 8 huesos del cráneo. Está situado en el techo de la cavidad nasal y entre las dos cavidades orbitales.

Contribuye a la pared medial de la órbita y forma parte de la fosa craneal anterior, donde separa la cavidad nasal (inferior) de la cavidad craneal (superior). También forma una porción significativa del tabique nasal y la pared nasal lateral.

El nervio olfatorio (NC I) tiene una estrecha relación anatómica con el hueso etmoidal. Sus numerosas fibras nerviosas pasan a través de la lámina cribosa del hueso etmoidal para inervar la cavidad nasal con el sentido del olfato. El hueso etmoidal se compone de tres partes: la lámina cribosa, la lámina perpendicular y el laberinto etmoidal.

La lámina cribosa forma el techo de la cavidad nasal. Está perforado por numerosas fibras nerviosas olfativas, lo que le da una estructura similar a un tamiz. La crista galli, que proporciona un punto de unión para la hoz del cerebro (lámina de duramadre que separa los dos hemisferios cerebrales), sobresale superiormente de la lámina cribosa.

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Otra proyección de hueso desciende de la placa cribosa: la placa perpendicular. Forma los dos tercios superiores del tabique nasal.

Por último, el hueso etmoidal contiene dos laberintos etmoidales. Estas son masas grandes ubicadas a cada lado de la placa perpendicular, que contienen las celdillas aéreas etmoidales (senos paranasales). Dos hojas de hueso forman cada laberinto:

Placa orbital: la lámina lateral del hueso, que también forma la pared medial de la órbita
Lámina medial: forma la pared lateral superior de la cavidad nasal, desde la cual los cornetes superiores y medios se extienden dentro de la cavidad nasal.

Articulaciones del hueso etmoides

El hueso etmoidal se articula con otros 13:

Pareja: huesos nasales, maxilares, huesos lagrimales, huesos palatinos, cornetes inferior.
Sin emparejar: huesos frontales, vómer y esfenoides.

Relevancia clínica

Fractura etmoidal

El hueso etmoidal puede fracturarse en casos de traumatismo facial, generalmente golpeando el tablero en una colisión o una caída desde la altura. Algunos signos y síntomas de fractura están relacionados con la anatomía del hueso etmoidal:

  • Fractura de la placa cribiforme: las ramas del bulbo olfatorio pueden cortarse. Esto puede causar anosmia (pérdida del sentido del olfato).
  • Fractura del laberinto: puede permitir la comunicación entre la cavidad nasal y la órbita. Entonces es posible que el aire entre en la órbita y cause enfisema orbital.

Rinorrea traumática de líquido cefalorraquídeo

Una fractura de la placa cribiforme puede permitir la comunicación entre la cavidad nasal y el sistema nervioso central. En consecuencia, el líquido cefalorraquídeo (LCR) puede ingresar a la cavidad nasal y drenar desde la nariz. Esto se manifiesta clínicamente como una descarga acuosa clara desde un lado de la nariz, y se conoce como rinorrea del LCR.

Las fugas normalmente se detienen espontáneamente y se pueden tratar de manera conservadora, sin embargo, a veces se requiere cirugía. La rinorrea espontánea del LCR también puede ocurrir debido a defectos congénitos o adquiridos en el hueso etmoides.

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