
Escrito por Dr. Beltre. Médico general. Revisado médicamente por la Dra. Cáceres. Especialista en Ginecología y Obstetricia. Última revisión: 14 de julio de 2026.
Los huesos temporales forman gran parte de la pared lateral y la base del cráneo, y albergan una de las estructuras más delicadas del cuerpo: el oído medio e interno. Su anatomía es notablemente compleja, con múltiples canales y agujeros por donde transitan nervios craneales críticos (facial, vestibulococlear, glosofaríngeo, vago, accesorio) y vasos de gran calibre (carótida interna, seno sigmoide).
En esta guía cubrimos sus cuatro partes (escamosa, mastoidea, petrosa y timpánica), sus agujeros, y la clínica que más se aplica: fracturas de la base del cráneo con sus signos clásicos, mastoiditis, otitis externa maligna y colesteatoma.
Datos clave del hueso temporal
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Partes | Escamosa, mastoidea, petrosa y timpánica. |
| Contenido principal | Oído medio e interno (laberinto óseo). |
| Articulaciones | Suturas occipitomastoidea, escamosa, esfenoescamosa, cigomaticotemporal; articulación temporomandibular. |
| Agujeros principales | Lacerum, canal carotídeo, meato acústico interno, foramen yugular, foramen estilomastoideo, foramen mastoideo. |
| Punto débil craneal relacionado | Pterión (unión de temporal, parietal, frontal y esfenoides). |
| Relevancia clínica | Mastoiditis, fractura de la base del cráneo, hematoma extradural, otitis externa maligna, colesteatoma. |
Anatomía del hueso temporal
Parte escamosa
La porción superior y anterior, con forma de placa aplanada, que forma la parte lateral de la fosa craneal media. Su superficie externa es lisa y ligeramente convexa; por encima del meato acústico externo corre un surco para la arteria temporal media. Su superficie interna es cóncava, con impresiones digitiformes que siguen el contorno del lóbulo temporal del cerebro, y un surco para los vasos meníngeos medios.
De su porción inferior nace el proceso cigomático, que se proyecta primero lateralmente y luego gira hacia adelante para articularse con el hueso cigomático y formar el arco cigomático. En la raíz del proceso cigomático hay un pequeño tubérculo, el proceso articular.
También en la parte escamosa está la fosa mandibular, la cavidad donde se articula la cabeza de la mandíbula para formar la articulación temporomandibular.
Parte mastoidea
La porción más posterior. Su superficie externa es rugosa, por las numerosas inserciones musculares que recibe (esternocleidomastoideo, esplenio de la cabeza, largo de la cabeza). De ella desciende el proceso mastoides, la proyección cónica palpable detrás del pabellón auricular.
En su superficie medial hay una depresión, la muesca mastoidea, donde se inserta el vientre posterior del digástrico, y un surco profundo, el surco sigmoide, que aloja al seno sigmoide.
Internamente, la parte mastoidea contiene las células mastoideas, cavidades neumáticas comunicadas con el antro timpánico, que son el sustrato anatómico de la mastoiditis.
Parte petrosa
Una masa ósea en forma de cuña, situada entre el esfenoides y el occipital, y la porción más medial del hueso temporal. Actúa como el punto de referencia que separa las fosas craneales media y posterior. Alberga el laberinto acústico (el oído interno completo).
Tiene una base, un ápice, tres superficies (anterior, posterior e inferior) y tres bordes:
- Superficie anterior: forma el límite posterior de la fosa craneal media. Contiene la eminencia arqueada (elevada por el conducto semicircular superior), el tegmen tympani (techo óseo del oído medio), la impresión del ganglio del trigémino, y los hiatos para los nervios petrosos mayor y menor.
- Superficie posterior: forma el límite anterior de la fosa craneal posterior. Contiene el meato acústico interno.
- Superficie inferior: irregular, contribuye a la base externa del cráneo. Contiene la abertura del canal carotídeo y la fosa yugular.
El borde superior aloja el surco del seno petroso superior; el borde posterior, el del seno petroso inferior; el borde anterior se articula con el ala mayor del esfenoides, y en su unión con la parte escamosa hay dos canales pequeños: uno para el músculo tensor del tímpano y otro para la trompa faringotimpánica (de Eustaquio).
Parte timpánica
Una placa curva situada justo debajo del origen del proceso cigomático. Su superficie posterior cóncava forma la pared anterior, el suelo y parte de la pared posterior del meato acústico externo, y contiene el surco timpánico, donde se fija la membrana timpánica.
Su borde inferior se divide para formar el proceso vaginal, que envuelve la raíz de la apófisis estiloides: una proyección ósea delgada y puntiaguda (de unos 2,5 cm en promedio) que se dirige hacia abajo y adelante, y sirve de inserción a los músculos estilofaríngeo, estilogloso y estilohioideo, además de los ligamentos estilohioideo y estilomandibular.
Entre la apófisis estiloides y la apófisis mastoides está el foramen estilomastoideo, el extremo terminal del canal facial, por donde el nervio facial sale definitivamente del hueso temporal junto con la arteria estilomastoidea.
Articulaciones del hueso temporal
- Sutura occipitomastoidea: con el hueso occipital, posteriormente.
- Sutura escamosa: con el hueso parietal, superior y posteriormente.
- Sutura esfenoescamosa: con el ala mayor del esfenoides, anteriormente.
- Sutura cigomaticotemporal: con el hueso cigomático, formando el arco cigomático.
- Articulación temporomandibular: con la mandíbula, la única articulación sinovial móvil del cráneo.
Inserciones musculares
| Músculo | Sitio de inserción |
|---|---|
| Temporal | Fosa temporal (parte inferior de la escama) |
| Masetero | Superficie lateral del proceso cigomático |
| Esternocleidomastoideo | Apófisis mastoides |
| Digástrico (vientre posterior) | Muesca mastoidea |
| Esplenio de la cabeza | Apófisis mastoides |
| Estilofaríngeo, estilogloso, estilohioideo | Apófisis estiloides |
Agujeros del hueso temporal
| Agujero o canal | Contenido |
|---|---|
| Foramen lacerum (borde posterolateral formado por el temporal) | Nervio petroso mayor (en su trayecto hacia el canal pterigoideo) |
| Canal carotídeo | Arteria carótida interna |
| Meato acústico interno | Nervio facial (VII), nervio vestibulococlear (VIII), arteria laberíntica |
| Foramen yugular (borde anterior formado por el temporal) | Vena yugular interna, nervios glosofaríngeo (IX), vago (X) y accesorio (XI), arteria meníngea posterior |
| Foramen estilomastoideo | Nervio facial (salida definitiva), arteria estilomastoidea |
| Foramen mastoideo | Venas emisarias, en ocasiones rama de la arteria occipital |
Esto cae en examen: el nervio vestibulococlear termina su trayecto dentro del hueso temporal (en el oído interno), mientras que el nervio facial lo atraviesa de principio a fin, entrando por el meato acústico interno y saliendo por el foramen estilomastoideo.
Correlaciones clínicas
Mastoiditis
Las infecciones del oído medio (otitis media) pueden propagarse a las células mastoideas, cuya naturaleza porosa las hace especialmente susceptibles a la colonización bacteriana. Si progresa, la infección puede extenderse a la fosa craneal media y al cerebro, produciendo meningitis o absceso cerebral.
Manejo: cuando hay colección purulenta, suele requerirse drenaje quirúrgico de las células mastoideas (mastoidectomía), con extremo cuidado de no lesionar el nervio facial, que discurre muy cerca en su trayecto por el hueso temporal.
Otitis externa maligna (necrotizante)
Una infección grave y progresiva del conducto auditivo externo que se extiende al hueso temporal, causando osteomielitis de la base del cráneo. El agente causal casi siempre es Pseudomonas aeruginosa.
Población de riesgo: pacientes diabéticos (sobre todo mal controlados) y personas mayores inmunocomprometidas. El nombre «maligna» no se refiere a cáncer, sino a la gravedad y el curso destructivo de la infección.
Cuadro clínico: dolor ótico intenso y desproporcionado, otorrea purulenta persistente, tejido de granulación visible en el suelo del conducto auditivo externo (en la unión osteocartilaginosa). En casos avanzados puede afectar pares craneales cercanos, especialmente el facial, por su trayecto dentro del hueso temporal.
Tratamiento: antibióticos antipseudomónicos prolongados (semanas a meses), con desbridamiento quirúrgico en casos seleccionados.
Esto cae en examen: ante un paciente diabético con otitis externa que no responde al tratamiento habitual y dolor desproporcionado, sospecha otitis externa maligna por Pseudomonas.
Colesteatoma
Crecimiento anómalo de epitelio escamoso queratinizado dentro del oído medio, con capacidad de erosionar progresivamente el hueso vecino: los huesecillos (produciendo hipoacusia conductiva), el laberinto óseo (produciendo vértigo) y el canal facial (produciendo parálisis facial).
Cuadro clínico: otorrea crónica maloliente, hipoacusia progresiva, y en la otoscopia, una retracción o perforación de la membrana timpánica (típicamente en la región del ático o pars flácida) con acumulación de detritus blanquecinos característicos.
Tratamiento: siempre quirúrgico (no responde a tratamiento médico por sí solo), dada su capacidad erosiva progresiva.
Fracturas del hueso temporal
El hueso temporal es robusto, por lo que sus fracturas casi siempre resultan de un traumatismo craneal cerrado de alta energía.
Cuadro clínico general: trastornos auditivos y vestibulares (hipoacusia, vértigo), sangrado ótico, y hematoma sobre el proceso mastoides conocido como signo de Battle, un hallazgo clásico de fractura de la base del cráneo que suele aparecer 24 a 48 horas después del trauma.
Otro signo clave de fractura de base de cráneo asociada: la otorrea u otorraquia de líquido cefalorraquídeo (salida de LCR por el oído), que se puede confirmar con el signo del halo o del doble anillo: al dejar caer una gota de la secreción sobre una gasa o papel absorbente, el LCR se difunde más rápido que la sangre, formando un anillo claro periférico alrededor de una mancha central más oscura de sangre.
Parálisis facial: el momento de aparición importa mucho. Como el nervio facial atraviesa todo el hueso temporal, una fractura puede lesionarlo, pero el pronóstico depende crucialmente de cuándo aparece la parálisis:
- Parálisis facial inmediata (en el momento del trauma): sugiere sección o compresión directa del nervio por un fragmento óseo. Peor pronóstico, con frecuencia requiere exploración quirúrgica y descompresión.
- Parálisis facial diferida (horas o días después del trauma): sugiere edema del nervio dentro de su estrecho canal óseo, sin sección. Mejor pronóstico, generalmente se maneja de forma conservadora (corticoides) con buena recuperación esperada.
Esto cae en examen: una parálisis facial inmediata tras un trauma craneal orienta a lesión nerviosa directa (peor pronóstico); una parálisis facial diferida orienta a edema del nervio (mejor pronóstico).
Fracturas del pterión y hematoma extradural
El pterión, el punto donde se encuentran los huesos temporal, parietal, frontal y esfenoides, es el punto más débil del cráneo. Por su cara interna corre la arteria meníngea media, que irriga el cráneo y la duramadre.
Una fractura del pterión puede lacerar esta arteria, generando acumulación de sangre entre la duramadre y el cráneo: el hematoma extradural (epidural).
Cuadro clínico clásico: trauma craneal con pérdida de conciencia breve, seguida de un intervalo lúcido (el paciente parece recuperarse) y posterior deterioro neurológico progresivo por el aumento de la presión intracraneal: cefalea intensa, vómitos, convulsiones, y en casos avanzados, herniación con midriasis y compromiso del nivel de conciencia.
Manejo: depende del tamaño del hematoma y el estado neurológico. Los hematomas pequeños y asintomáticos pueden vigilarse estrechamente con neuroimagen seriada; los hematomas significativos o con deterioro neurológico requieren evacuación quirúrgica urgente. Los diuréticos osmóticos (como el manitol) pueden usarse como medida temporal para reducir la presión intracraneal mientras se organiza la cirugía, pero no sustituyen el tratamiento definitivo cuando este está indicado.
Lo que cae en examen (resumen)
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Qué parte del hueso temporal forma la fosa mandibular? | La parte escamosa. |
| ¿Qué parte contiene el laberinto acústico? | La parte petrosa. |
| ¿Por dónde entra el nervio facial al hueso temporal y por dónde sale? | Entra por el meato acústico interno y sale por el foramen estilomastoideo. |
| ¿Qué estructuras pasan por el foramen yugular? | Vena yugular interna, IX, X, XI y la arteria meníngea posterior. |
| Signo de equimosis mastoidea en fractura de base de cráneo | Signo de Battle. |
| ¿Cómo se confirma clínicamente una otorraquia de LCR? | Signo del halo (doble anillo) sobre gasa o papel absorbente. |
| Parálisis facial inmediata tras fractura del temporal | Sugiere sección nerviosa, peor pronóstico. |
| Parálisis facial diferida tras fractura del temporal | Sugiere edema nervioso, mejor pronóstico. |
| Agente causal típico de la otitis externa maligna | Pseudomonas aeruginosa. |
| ¿El colesteatoma responde a tratamiento médico? | No, el tratamiento es siempre quirúrgico. |
| ¿Qué arteria se lesiona en la fractura del pterión? | La arteria meníngea media. |
| Cuadro clásico del hematoma extradural | Pérdida de conciencia breve, intervalo lúcido, y deterioro neurológico progresivo. |
Preguntas frecuentes
¿Por qué la mastoiditis puede complicarse con meningitis?
Porque las células mastoideas están muy cerca de la fosa craneal media y posterior, separadas solo por delgadas láminas óseas. Una infección no tratada puede erosionar esas láminas y propagarse directamente al espacio intracraneal.
¿Por qué el momento de aparición de una parálisis facial después de un trauma craneal cambia tanto el pronóstico?
Porque indica un mecanismo distinto de lesión. Si la parálisis aparece de inmediato, es probable que el nervio haya sido seccionado o gravemente comprimido por un fragmento óseo, lo cual raramente se recupera sin cirugía. Si aparece después, lo más probable es que el nervio esté inflamado dentro de su canal óseo estrecho, y la inflamación suele resolverse con tratamiento conservador.
¿Cómo distingo si un líquido que sale del oído tras un trauma es LCR o simplemente sangre o cerumen?
El signo del halo es la prueba clínica más práctica: al dejar caer una gota sobre una gasa, el LCR se difunde más rápido y más lejos que la sangre, formando un anillo claro alrededor de la mancha central de sangre. Ante la duda, existen pruebas de laboratorio más específicas, como la beta-2 transferrina, para confirmarlo.
¿Por qué el colesteatoma no se puede tratar solo con antibióticos?
Porque no es principalmente una infección, sino un crecimiento anómalo de tejido epitelial con capacidad erosiva progresiva sobre el hueso vecino. Los antibióticos pueden controlar una sobreinfección asociada, pero no detienen el crecimiento del tejido en sí, que requiere extirpación quirúrgica.
Para seguir leyendo
- Nervio facial (VII)
- Nervio vestibulococlear (VIII)
- Hueso esfenoides
- Hueso parietal
- Articulación temporomandibular
- Mandíbula
- Arteria carótida interna
Referencias
- Standring S. Gray. Anatomía (42a ed.). Elsevier.
- Netter FH. Atlas de anatomía humana (8a ed.). Elsevier.
- Drake RL, Vogl AW, Mitchell AWM. Gray. Anatomía para estudiantes (4a ed.). Elsevier.
- Tortora GJ, Derrickson B. Principios de anatomía y fisiología (15a ed.). Editorial Médica Panamericana.
- Johnson F, Semaan MT, Megerian CA. Temporal bone fracture: evaluation and management. Otolaryngol Clin North Am.
- Carfrae MJ, Kesser BW. Malignant otitis externa. Otolaryngol Clin North Am.
